Sobrevivir al cáncer Combatiendo a un asesino silencioso

 

Prólogo y presentación de mi diario

 

 Una temporada en el infierno

 

Parece difícil poderse encontrar de repente un día en el infierno pero en realidad es mas fácil de lo que parece incluso tirarse una buena temporada en el y si no hacemos nada por salir del infierno podemos ser pasto de sus llamas.

 

Un día como otro cualquiera te levantas por la mañana le haces una visita a tu medico para recoger los resultados de algunas pruebas que te hicieron con antelación, entras en la consulta tan tranquilo y confiando en que será cualquier tontería que con cuatro pastillas estará solucionado.

 

Y al decir buenos días doctor y mirarle a la cara al medico ya notas una sensación rara en todo tu cuerpo y unos segundos mas tarde tu medico te mira y con casi si saber como darte la noticia te dice los resultados han dado positivos y tienes un tumor cancerígeno durante unos segundos te quedas paralizado ni parpadeas tan siquiera luego hay unos segundos en los cuales te pasa por la cabeza como si te estuvieran pasando una película donde te ves en un quirófano luego sentado en una un sillón que te da la impresión de ser una silla eléctrica llena de bolsas de suero colgando luego ves como una camilla en un cuarto oscuro lanzando radiación, en realidad esta es la primera vez que estas descendiendo al infierno pero no tengas miedo todavía porque realmente estas solo en las puertas de el aun te queda pasar una larga temporada de lleno en el dentro de sus calderas de donde tendrás que enfrentarte a un gran demonio llamado cáncer.

 

Una vez salgas por la puerta de la consulta de tu medico con el diagnostico en la mano no se debe de olvidar que estamos en las puertas de lo que será un infierno y que todavía nos queda quemarnos en sus calderas de las cuales se puede salir y seguir viviendo por que hoy en día gracias a los adelantos de la medicina y a la suerte que cada uno tenga con los médicos y los tratamientos junto con las ganas de luchar y proponerse desde un principio vamos a salir de este infierno la palabra cáncer no tiene que estar ligada con la palabra muerte y en este aspecto somos nosotros los enfermos los que tenemos un papel muy importante con nuestra actitud para salir del infierno.

Mientras esperamos a que nos realicen todas las demás pruebas y nos den cita para nuestro primer tratamiento cada día que pasa estamos más cerca de lo que será las entrañas del infierno.

 

En el caso que nuestro primer tratamiento sea una operación como lo fue en mi caso uno cuando esta a las puertas del quirófano piensa bueno si no salgo de la operación como estaré dormido no me daré cuenta de nada y no sufriré, una vez nos despertamos de la anestesia y nos dicen que todo ha ido bien pensamos bueno al menos he salido de esta para poder salir del hospital tan solo nos quedara tener nos días de paciencia y fuerza de voluntad aunque cuando nos veamos por primera vez llenos de vías con sueros y sondados nos dará mala espina en realidad esto no es nada comparado con el momento que nos hagan poner de pie por primera vez la sensación no es nada agradable después de haber perdido el oro liquido que corre por nuestras venas y tener que arrastrar nuestro cuerpo enchufado a infusores de sueros y sondados con la bolsa de nuestros pipis pero como nuestro sistema funciona como los de los animales nos recuperamos unos mas deprisa y otros mas lento pero nos recuperamos pasan unos días y ya estamos en casa y respiramos hondo y nos decimos bueno el primer paso ya esta dado y con éxito hemos salido de esta cuando en realidad solo hemos cruzado la puerta y nos hemos adentrado hacia lo que será en realidad las calderas de nuestro infierno.

 

Pasan unos días y nuestros oncólogos nos preparan pera el tratamiento a seguir que a pesar que este será la parte mas dura de nuestro descenso al infierno se convertirá al final en nuestro elixir de la vida para salir del infierno, recuerdo el primer día que me senté en el sillón de la sala del hospital de día de quimioterapia la sensación que medio al ver tantas personas sentadas enchufadas a una maquina infusoras de quimioterapia nada mas hacia que mirar a mi alrededor y ver las caras descompuestas de algunos enfermos de pende de la reacción que a cada persona le lace la quimioterapia y el grado de la enfermedad de cada persona, me dio la sensación de sentarme en una silla eléctrica de la cuan no sabia si saldría vivo luego yo mismo me decía tranquilo que hay que tener fuerzas para superar este autentico infierno que te ha tocado vivir como todos los enfermos de cáncer en este mismo momento me di cuenta que desde aquel momento estaba ya realmente en las mismas calderas del infierno del cual tenia que salir fuese como fuese y me hice el propósito de aguantar lo que viniera, el primer síntoma del efecto que te produce al tener en las venas los productos en que se basa la quimioterapia es una sensación muy mala y difícil de explicar, luego recuerdo el primer día que empecé la radioterapia cuando te encuentras solo tumbado en la maquina me puse a cien de los nervios y el corazón parecía saltar por los aires aunque en realidad el tratamiento de la radioterapia es solo unos minutos y no se siente nada ni me produjo ningún efecto molesto solo que como hace unos 30 años que padezco de una enfermedad reumática inmunológica llamada espondilitis anquilosante ni cuerpo esta muy anquilosado por las diferente lesiones y fusiones que tengo en los huesos con lo que para mi tenerme que tumbar boca ajo en una especie de canilla dura de cristal en una posición forzada en la cual no te puedes mover ni un centímetro de la colocación que te pone el técnico en cargado de darte la radiación para mis huesos fue una autentica tortura los 29 días que duro el tratamiento.

 

En el día de hoy que estoy escribiendo este relato de mi enfermedad llevo casi seis meses de tratamiento con la quimioterapia y solo me quedan dos ciclos de 48 horas cada uno y he temido mucha suerte ya que todo va muy bien y estoy ha día de hoy limpio con lo que ya tengo los casi los dos pies a punto de cruzar la puerta del infierno hacia fuera aunque me quedaran cinco años que se harán muy largos de revisiones y pruebas cada dos por tres y el temor que pueda rebotar por algún lado a consecuencia de alguna célula cancerígena que e pueda haber escapado de la hoguera han sido sometidas.

 

He tenido una gran suerte en todos los médicos que me han tratado y el personal sanitario de nuestra seguridad social para mi han sido unos grande profesionales que han velado por mi estado en todo momento a pesar que todos sabemos por desgracia lo mal funciona y lo saturado que esta la sanidad publica en otras especialidades donde es un caos la mayoría de veces.

 

Con este relato pretendo dar a conocer mis experiencias que he vivido con el cáncer y dar una esperanza a todos los enfermos oncológicos de que por muy mal y duro que sea el tratamiento de un cáncer en la mayoría de los casos cogidos a tiempo y sometiéndose al duro tratamiento se puede salir de el y seguir viviendo con ilusión y esperanza y poniéndole muchas ganas de abandonar el infierno quizás muchas veces el superar una enfermedad grave gran parte del secreto este en nuestra mente y depende de nuestro estado psicológico y de la manera y la fuerza de voluntad que tengamos yo en mi caso no he necesitado un psicólogo a pesar de mis miedos y angustias pero mi recomendación es que si es necesario se acuda a el.

 

Junto a ni también han tenido compartir este infierno con migo mi esposa mi hija mi yerno y mis dos nietos juntos todos hemos hecho una piña en la cual he estado bien cuidado y atendido por todos ello, des de que me dieron el diagnostico y durante todo el tratamiento siempre he procurado no preocupares mas de la cuenta y siempre tener un sonrisa riéndome de mi mismo aunque en realidad alguna vez me hubiera puesto a llorar pero creo que con la preocupación que ya tienen ya tienen bastante.

 

Quiero dirigirte un mensaje personal a ti, que estás enfermo(a) de cáncer o tienes otra enfermedad grave o crónica.

 

De nuestra actitud depende mucho el poder sobrevivir más tiempo. He leído y he podido comprobar por mi mismo que aquellos enfermos graves que tienen una actitud positiva,  una vida activa y la voluntad de vivir, sobreviven más tiempo. No dejes que nada perturbe tu paz, te entristezca o te deprima. Sonríe siempre, pase lo que pase.